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05 noviembre 2021

QUINTO CENTENARIO DE LA TORRE DE LA CATEDRAL

En la torre de la Catedral, en la cara norte que da a la plaza de la Cruz, hay una placa que nos recuerda que en estos días se cumplen 500 años de la colocación de su primera piedra.

En la placa podemos leer que el 19 de octubre de 1521, siendo papa León X, con el emperador Carlos y su madre Juana reinando en España y como titular de la diócesis de Cartagena el obispo Mateo Lang, se puso la primera piedra de la torre.




09 octubre 2020

PROHIDIDO ORINAR Y TIRAR BASURAS EN LA CATEDRAL

En la fachada de la Catedral de Murcia, junto a la Puerta del Concejo, casi haciendo esquina con la calle de los Apóstoles podemos ver lo que queda de una inscripción en la que se amenazaba a todo aquel que echase basura u orinase en la iglesia. El contenido de la placa es el siguiente:

QUEDA EXCOMULGADO DE EXC. MAIOR

TODA PERSONA Q. ECHASE, MANDASE, O PER

MITIESE ECHAR BASURA, V OTRA QUAL

QUIERA INMUNDICIA O SE ORINASE EN

TODO EL LAMBITO DE LA STA YGLESIA

SO PENA DE 4 DUCADOS

 


En el primer cuerpo de la torre que da a la calle Oliver hay otra inscripción en términos parecidos

ESTÁ EXCOM. DE EXCOM. M.  LA PERSONA

QE E CHASE, MANDASE O PERMITIESE

ECHAR BASURA U OTRA QUALQUIERA INMUNDICIA

 QUE ORINASE EN TODO EL ÁMBITO D LA STA YGLESIA




27 febrero 2020

Capilla del Beato Andrés Imbernón (Catedral de Murcia


Es la tercera capilla de la nave lateral norte desde el crucero.

Fundada en 1440 por el canónigo Bartolomé Brian bajo la advocación de los Santos Reyes Magos pasó a llamarse de san Calixto cuando la adquirió el deán Martín de la Selva en 1482 tras lo cual hizo una ampliación del fondo.

En el siglo XVIII, al ser beatificado el murciano Andrés Imbernón por el papa Pío VI el 31 de mayo de 1791, se le dedicó la capilla. 

La imagen barroca policromada del beato (1794) es obra de Roque López. Costó 3000 reales[1].

La capilla fue en su origen gótica. En 1811, el arquitecto Francisco Bolarín altera el arco ojival de la entrada en arco de medio punto, y transforma el interior en una de las capillas de estilo neoclásico[2]. Al reformarla se demolió todo lo que había y se hizo una nueva con cúpula tabicada de media naranja sobre cuatro arcadas iguales de medio punto y linterna.

El retablo neoclásico, de Ginés Ruiz (¿), está compuesto de dos columnas lisas de granito, con capiteles corintios dorados.  En el tímpano, un triángulo, símbolo de la divinidad, del que salen radios dorados formando un círculo.  Flanquean dos ángeles rampantes en actitud de adoración obra del valenciano José Molino. Triples columnas de piedra, pareadas, con capitel corintio, marcan los límites de un cuadrado.

Aquí se encuentran los sepulcros de Saavedra Fajardo (1584-1648), José Selgas (1822-1882) y el sacerdote Juan Sáez Hernández (1897-1982) en las paredes izquierda, derecha y suelo, respectivamente.













[1] ORTÍN CANO, P. (1997). Heráldica de la Catedral de Murcia. Murcia. Pág. 186
[2] FERNÁNDEZ MOLINA, FAUSTINO (2008). Visita la Catedral de Murcia

CAPILLA DE SAN FERNANDO (Catedral de Murcia)


Fundada en 1477 por el regidor de Murcia Pedro de Calvillo Carrillo para enterramiento de sus familiares. La decisión de realizar las obras se tomó en 1400.

En un principio la capilla se llamaba de “la Concepción” por un lienzo que se encuentra en su ático.

A principios del siglo XVII la capilla fue comprada por el Cabildo quien, tras la canonización de Fernando III (4-2-1671) por Clemente X, se la dedicó a este nuevo santo.

Conserva el arco gótico de la entrada.

La crucería original de la bóveda es anterior a 1477; es una bóveda con cuatro nervios sin clave.

La capilla fue ampliada hacia el fondo, hacia lo que era la mezquita, como se ve en la media bóveda añadida.[1]

No fue alterada en su estructura, pero sí adornada con un grueso baquetón que recorre las dos paredes laterales, con sendos florones de follaje en el centro de cada paño.

Retablo rococó del siglo XVIII con imagen anónima de San Fernando, en madera tallada, y policromada por el pintor murciano Nicolás Villacís (1650-1690). La imagen fue enviada en 1675 (según la placa que hay en la propia capilla), en 1676 (según Pedro Ortín) o en 1677 por la reina madre Mariana de Austria, viuda de Felipe IV y madre de Carlos II.

Sobre el retablo, hay un cuadro de la Inmaculada del siglo XVII que dio nombre a la capilla durante muchos años como hemos dicho anteriormente.

En las paredes laterales vemos dos marcos barrocos dentro de los cuales hay sendos cuadros de Santa Teresa y de la Santísima Trinidad coronando a la Virgen (ambos del siglo XVIII).

En la reja hay tres escudos policromados. El que está a la izquierda del espectador pertenece a los linajes Lucas y Guil. El escudo de la derecha es de los Carrillo y Calvillo. El central tiene una inscripción en el reverso que dice VILLAFAÑES. Está coronada por una cruz de cuatro brazos.

En el ático del retablo sobre el lienzo de la Inmaculada hay otro escudo que reúne los de los Lucas, Guil, Vargas, Verátegui y Carrillo-Calvillo.[2]












[1] FERNÁNDEZ MOLINA, FAUSTINO (2008). Visita la Catedral de Murcia
[2] ORTÍN CANO, P. (1997). Heráldica de la Catedral de Murcia. Murcia. Pág. 185



26 febrero 2020

LA CATEDRAL DE MURCIA, ANTIGUA PARROQUIA


Hasta 1908 la Catedral de Murcia tuvo la consideración de parroquia por lo que en ella fueron bautizados infinidad de murcianos en la primera capilla de la nave lateral norte.


En febrero de ese año el obispo de la diócesis ordenó la fusión de la parroquia de Santa María la Mayor (Catedral), con la de San Bartolomé.

En el decreto se indicaba que esta fusión tendría efecto a partir del 1 de abril y efectivamente ese día quedó reflejado en el Libro de Bautismos de San Bartolomé como que “comenzó a regir la nueva demarcación parroquial quedando clausurados los libros correspondientes a la Parroquia agregada”.

La primera bautizada después de la fusión fue “María Asunción, de Juan Iniesta y Carmen González”.

El cura ecónomo de la nueva parroquia de San Bartolomé y Santa María, el día de la fusión era don José Jaén.







03 octubre 2019

RELIQUIAS DE SAN FULGENCIO Y SANTA FLORENTINA

El 12 de octubre de 1593 Felipe II, desde San Lorenzo del Escorial, expidió una Carta Real informando al obispo Sancho Dávila que le habían llegado los cuatro huesos de San Fulgencio y Santa Florentina que había solicitado a la iglesia de Berzocana (Cáceres) y que compartiría con la Catedral de Murcia. Anuncia en la carta, que envía con el Guardián del convento de San Francisco de Murcia fray Diego de Arce, los huesos a Murcia en un cofrecillo de madera tumbado, aforrado de terciopelo carmesí y guarnecido de plata, “que es el mismo en que me enviaron las reliquias”.

El 2 de enero de 1594 llegaron las reliquias a Murcia entrando a la ciudad por la Puerta del Azoque escoltadas por fuerzas de los Tercios y conducidas por fray Diego de Arce.

Se celebraron grandes fiestas con procesión, arcos triunfales, altares, bailes y máscaras, así como autos sacros, justas poéticas, sermones, toros y juegos de cañas.

El día comenzó con una misa mayor tras lo cual el obispo, cofradías, gremios, ayuntamiento… marcharon a recibir a la comitiva que traía las reliquias. Una vez recibidas, el obispo las puso sobre un altar, abrió el cofre y sacó los tafetanes carmesí y verde en los que iban envueltos los huesos de los dos hermanos; los besó, adoró y mostró al pueblo que postrado, los adoró también.

Las reliquias volvieron a su cofre que fue llevado bajo palio hasta San Antón. La procesión continuó por San Andrés, calle Cadena, Puerta del Azoque, San Nicolás, Lencería y Santa Catalina. En esta plaza los mercaderes habían levantado un arco triunfal y un gran escenario donde se hicieron dos representaciones en honor de los santos.

Ese día san Fulgencio fue designado patrón de la ciudad (ahora lo es de la diócesis), dio nombre a la puerta de Cadenas de la Catedral por la que hizo su entrada en la misma y al Seminario.

Actualmente estas reliquias se encuentran a la derecha del  Altar Mayor de la Catedral de Murcia, desde la posición de los fieles.




10 febrero 2019

LA CAMPANA FUENSANTA DE LA TORRE DE LA CATEDRAL DE MURCIA

Según nos cuenta don José Ramos Rocamora en su obra "Noticias de varias cosas que han acontecido en diversos pueblos y en particular en esta Muy Noble Ciudad de Murcia", Don Vicente Carbonell, vecino y maestro campanero de la ciudad de Cartagena y natural de Mataró, hizo la campana Fuensanta de la Catedral de Murcia.

El 3 de febrero de 1777 se inició el viaje desde la ciudad costera hacia Murcia que duró 7 días. El día 10 de febrero entraron en la ciudad depositándola al pie de la torre. El miércoles día 12 la pesaron y pesó 453 arrobas de metal nuevo.

El día 20 la bendijeron y le impusieron el nombre de María de la Fuensanta. El 15 de mayo, a las 6,15 de la mañana al empezaron a subir a la torre con dos tornos, llegando a lo alto a las 7,30.

El día 21 la pusieron en la fachada que mira a las cadenas.

El día 23, viernes, al toque del conjuro, fue la primera vez que la tocaron.

23 noviembre 2014

CAPILLA DEL CORAZÓN DE JESÚS, de la Cátedra de san Pedro, o de la Cena (Catedral de Murcia)

Es la tercera capilla de la nave lateral sur entrando por la puerta de san José.

Fundada por el deán Martín de la Selva a finales del siglo XV.

A comienzos del XIX la compró el conde de Campo Hermoso.

Entrada con arco ojival.  El retablo es neogótico de mediados del XIX.

La imagen del Corazón de Jesús es del murciano Francisco Sánchez Aracil (1851-1917) continuador de la escuela de Salzillo.

Monumento funerario del obispo Bryan de Livermore (1884 - +11-09-1902), en la pared izquierda.

También está enterrado en esta capilla el obispo emérito de Cartagena don Javier Azagra Labiano fallecido el 16 de noviembre de 2014.

En la pared derecha hay un cuadro de El Buen Pastor del murciano Pedro de Orrente y Jumilla (1580-1645).

Fue restaurada en el siglo XX simulando los bloques de piedra con el estucado en la parte alta de las paredes y en la bóveda.


Bóveda de crucería con florón de cardinas.

SANTO CRISTO DEL MILAGRO (Catedral de Murcia)

Es la segunda capilla de la nave lateral sur entrando por la puerta de san José.

Fue fundada por el maestrescuela Fernando Sanz de Mella (1471) bajo la advocación de san Ildefonso.

Capilla de estilo gótico. La entrada se hace por un arco ojival.

Preside la capilla un cuadro del Cristo del Milagro con san Jerónimo y san Diego de Alcalá arrodillados (óleo de principios del XIX) en retablo neoclásico dorado de madera con cuatro columnas lisas con capitel corintio. En el ático del retablo, el Corazón de Jesús entre rayos. Dos ángeles lo adoran, posados sobre pináculos.

A los lados del retablo, dos pinturas en tabla: La Oración en el Huerto y La Flagelación.

Pintura en madera de la Última Cena en la pared de la izquierda. Las tres tablas son de Artus Tizón (pintor murciano del XVI-XVII).  Recientemente se ha instalado un cuadro de la Santísima Trinidad en la pared derecha de autor desconocido.

Bóveda de nervios con florón; en ella quedan restos de pinturas del Renacimiento.


CAPILLA DE LA TRANSFIGURACIÓN o de los Verástegui (Catedral de Murcia)

Es la primera capilla de la nave lateral sur entrando por la puerta de san José.

El espacio que ocupa esta capilla surgió gracias a la prolongación de los pies de la Catedral realizada en el primer tercio del siglo XVI.

Fue fundada por la viuda de Francisco Verástegui con permiso del obispo Silíceo en 1544.

Fue proyectada por Jerónimo Quijano (1490-1563) en 1544-45 y construida por Pedro del Monte.

Es de estilo renacentista (siglo XVI).

En la parte central, a modo de retablo neoclásico de mármol, hay un cuadro de la Transfiguración (1839) de Fidel Roca, copia de la de Rafael. El altar es de mármol rojo de Cehegín.



Ambas paredes laterales tienen como única decoración una cornisa corrida que abraza el altar. Hay una pequeña ventana a poniente.

También hay un cuadro barroco, enmarcado al gusto barroco que representa a la Santísima Trinidad. Es de autor desconocido y ha sido restaurado recientemente.

Tiene una cúpula elíptica sobre sencillas pechinas, como la del palacio de Carlos V de Granada y cornisa dentada. Cúpula apenas insinuada y ciega.


Hubo una pila bautismal de Martínez Reyna, aunque fue atribuida a Manuel Bergaz.   La pila no se encuentra ahora en la capilla.

17 noviembre 2014

CAPILLA DEL NAZARENO (Catedral de Murcia)

Es la segunda capilla de la nave lateral norte desde el crucero.

También era conocida como la capilla de Rodríguez de Almela

Forma parte de la llamada “primera catedral”. La capilla gótica estaba abierta a norte hasta que en el siglo XV se abrió al culto la nueva catedral.

Fue fundada por el canónigo Diego Rodríguez de Almela en 1477.

Fue construida en 1479 según el proyecto de Pedro de Ávila y Diego Sánchez de Almazán. 

En 1482 fue ampliada a costa de la antigua mezquita.

Hacia 1555 la compra el Cabildo y coloca aquí la pila bautismal.

En esta capilla se hizo la proclamación solemne de la consagración el 20 de octubre de 1467.

Retablo neoclásico del siglo XVIII. Dos columnas blancas estriadas, con capiteles corintios dorados flanquean el camarín. Coronando el retablo hay un cuadro representando la visitación de la Virgen a santa Isabel que ya estaba en la capilla antes de colocar el retablo.

La imagen del titular fue colocada en la capilla en 1755 aunque ya estaba en la catedral en 1675. Es falsamente atribuida a Roque López.

Cuadro anónimo de la Virgen de la Tribulación a la izquierda de la capilla en el que la Virgen se encuentra con su hijo en la Vía Dolorosa. Tiene un pequeño altar

En el lado derecho está el cuadro de Jesús atado a la columna, probablemente de uno de los Vila, padre o hijo.

Hay una lápida conmemorativa en recuerdo del canónigo murciano Diego Rodríguez de Almela, cronista de los Reyes Católicos, aquí sepultado, en agradecimiento por su labor en las obras de la catedral. Este personaje fue el encargado de traer desde Roma la bula de consagración de la catedral. 

Reja de 1755 del maestro Savanan de estilo renacentista.




CAPILLA DEL BEATO IMBERNÓN (Catedral de Murcia)

Es la tercera capilla de la nave lateral norte desde el crucero.

Fundada en 1440 por el canónigo Bartolomé Brian bajo la advocación de los Santos Reyes pasando poco después a llamarse de san Calixto.

En 1482 la compró el deán Martín de Selva que hizo la ampliación del fondo.

La capilla fue en su origen gótica.

En 1811, el arquitecto Francisco Bolarín altera el arco ojival de la entrada en arco de medio punto, y transforma el interior en una de las capillas de estilo neoclásico. Al reformarla se demolió todo lo que había y se hizo una nueva, obra de Ginés Ruiz con cúpula tabicada de media naranja sobre cuatro arcadas iguales de medio punto y linterna.

El retablo neoclásico, de Ginés Ruiz, está compuesto de dos columnas lisas de granito, con capiteles corintios dorados.  En el tímpano, un triángulo, símbolo de la divinidad, del que salen radios dorados formando un círculo.  Flanquean dos ángeles rampantes en actitud de adoración obra del valenciano José Molino. Triples columnas de piedra, pareadas, con capitel corintio, marcan los límites de un cuadrado.

En el siglo XVIII, al ser beatificado el murciano Andrés Imbernón se le dedicó la capilla.  La imagen policromada del beato es obra de Roque López.

Aquí se encuentran los sepulcros de Saavedra Fajardo (1584-1648), José Selgas (1822-1882) y el sacerdote Juan Sáez Hernández (1897-1982) en las paredes izquierda, derecha y suelo, respectivamente.